Si quieres empezar a cocinar con ahumados, escoge el producto según su función en el plato. Esta selección de cinco referencias no describe alimentos para guardar todos fuera de la nevera: cada uno necesita la conservación indicada en su envase.
Cinco productos, cinco usos
- Pastrami loncheado de 100 g: para un bocadillo con mostaza y pepinillos. Compara 500 g o pieza si necesitas más cantidad o un corte diferente.
- Chicharrón de 120 g: una elaboración de panceta cuya ficha recomienda limón y pimienta.
- Mantequilla de 200 g: un ingrediente para pan o cocina; consulta las preparaciones de setas y puré.
- Cheddar de 200 g: para tabla, sándwich o rallado sobre una preparación, según la ficha.
- Trucha de 80 g: para tostas, ensaladas o tabla.
Qué comprar primero
Para un bocadillo, empieza por el pastrami; para incorporar un ingrediente ahumado a un plato que ya cocinas, compara la mantequilla; para un aperitivo, elige queso o pescado según las preferencias de quienes van a comer. No hace falta comprar las cinco referencias para probar el catálogo.
Qué revisar antes de comprar
- Cantidad, presentación y disponibilidad en cada ficha.
- Ingredientes, alérgenos y posibles trazas del plato completo.
- Preparación, temperatura de conservación y plazo después de abrir.
- Precio actual y frecuencia de uso, sin confundir mayor tamaño con una mejor elección para todos.
La selección no atribuye beneficios nutricionales por ser artesanal o ahumada. Para comparar más formatos, lee la guía de elección de productos; para ejecutarlos en cocina, consulta las preparaciones de Rooftop.



